Los Hermanos López
Publicado el 10/11/2011
Los Hermanos López nunca ganarán una estrella Michelin ni aparecerán en las listas de mejores restaurantes del mundo. Jamás convertirán su local en fundación. Telefónica sólo les prestará atención cuando se atrasen en el pago de un recibo. Y, sin embargo, los Hermanos López, como los hermanos Adrià en su rutilante Tickets, se dedican al cada vez más ilustre negocio de las tapas.
Lo hacen en la cuna de los Adrià, en pleno L’Hospitalet, pero su mercancía son las tapas de toda la vida. Tapas que aburrirían a sinapsis experienciadas, que diría Xavier Agulló, pero que están bien buenas. La mayor sofisticación, creo yo, humildemente, es la capacidad de apreciar y respetar a todos: a los Adrià y su magnífico trabajo como embajadores de nuestra gastronomía y dinamizadores mundiales de la creatividad culinaria, pero también a los anónimos López del mundo entero
“No quisiéramos acabar muriendo sobre una fuente inacabable de aburridas lentejas con chorizo.” Xavier Agulló
A mi me descubrió este bar –voy a decirlo y con respeto– manolo, el amigo de un amigo, una noche de hambre después de un Saló del Manga al que no asistí. Eramos un grupo numeroso, diez o doce comensales, y la sala, que relucía de aluminio, alicatado y marmóreo pavimento, estaba a rebosar. Aún y así, un camarero como la copa de un pino, formado por el trasiego del día a día, nos encontró un hueco. Volaron las cervezas y una selección de platillos y raciones elegidas por el fulgurante servicio.
Más o menos siempre ha sido así. Cuando llegas, raramente encuentras sitio disponible y raramente eliges lo que comerás. Pero te sientas y comes, y comes bastante bien (a excepción de un fatal pan con tomate, todo hay que decirlo).
Siento afinidad por este local. Recuerdo con especial cariño una conversación con la cocinera, que terminado el servicio se sentó a cenar en la mesa contigua a la nuestra. Nos contó sobre el arte de guisar caracoles y cocer casquería. Y su desmoronado cerco dental dejaba escapar contagiosas sonrisas.
En fin, lo maravilloso de vivir en una ciudad como Barcelona, y tener al lado una ciudad maravillosa como L’Hospitalet, es que un día te das el lujo y vas al Tickets y te quedas boquiabierto, pero otro día tu mood y bolsillo están más en sintonía con la coyuntura, y tienes un Hermanos López al que acudir.
Gracias a Dios.


Yo estuve allí.
http://11870.com/pro/bar-hermanos-lopez-l-hospitalet-de-llobregat
I tant! Mira el primer enlace del post xD
Espero que tanta tirria hacia el sector de la ‘alta’ gastronomía sea más irónico y no demasiado serio
Porque creo que merecen muchos respeto todos – Tickets, los Hermanos López, el CETT, los camareros-de-toda-la-vida, y los que escriben de gastronomía honestamente.
Tus recomendaciones me pillan siempre muy lejos, pero voy anotando. Saludos!
Hola Anna, en primer lugar decirte que es un honor tenerte por aquí.
En segundo, creo que ha habido una confusión, o me he explicado muy mal o me has leído demasiado rápido. No siento tirria alguna sobre la alta gastronomía, es más, la admiro y venero. Y yendo a asuntos concretos:
Sobre el Tickets no puedo decir más que alabanzas. Léete mi post acerca de mi visita y verás que lo digo en serio.
Sobre el CETT, no puedo ser más amante del CETT, de hecho espero ser alumno de master el año que viene, de cuya coordinadora no puedo decir más que maravillas, lo mismo que de la directora, mujer encantadora y próxima donde las haya.
Sobre los que escriben honestamente sobre gastronomía, si te refieres a la mención a Agulló, matizar que le admiro muchísimo y que lo que digo viene al caso de una acotación que hace en Cookcircus, que me pareció muy graciosa. No lo critico, tan sólo aporto un punto de vida opuesto, que no contrario, complementario, espero.
En fin, que me habré explicado fatal.
Ah, pero no te preocupes! Mi comentario era medio irónico, pero como te veía haciendo tantas comparaciones con otros tipos de realidades, tenía la duda de que realmente te crearan un problema. Duda mínima, porque si no no te habría dejado ese comentario!
El honor es mío por leerte, porque me encanta tu blog
Uf, pues no sabes cómo me alegro. Valoro mucho tu opinión y me daba mucho apuro que no hubiera quedado clara mi postura. Un saludo enorme.
Tenien lavabos a l’estil Boca Grande??.
Es que sino no voy…!!
Salut!
Molt bona Ricard, tot i la censura segueixes al peu del canó
Escolta, doncs els de Boca Grande t’haurien de fer una targeta VIP. M’estan agafan moltes ganes d’anar-hi. Encara que sigui per… bé, deixe-m’ho aqui.
Abraçada!
Escolta Jordi … i no va de broma. Conec dos grups que han entrat a veure els wc’s (i suposo han consumit alguna copa) a resultes del meu post. M’ho han explicat en directe uns i per mail els altres.
Penso que em mereixo un mail de part d’ells…. “Boca Grande le felicita por su aportación…..”…
És que jo n’estic convençut. Mira, el dia que hi vaig passar per davant vaig decidir que no hi entraria, però el morbo dels lavabos m’ho està fent repensar. De debò.
Què tenen els lavabos del Boca Grande? I no em digueu que vagi a veure-ho, perquè no és una opció ara com ara, amb una nova visita al
tickets “en ciernes”…
Pregunta-li aquesta tarda al Ricard, que segur el trobem al Topik… Ell és qui ha vist El Dorado dels lavabos.