El Canari (o La Cuina de la Cèlia)
Publicado el 28/12/2011
Celebramos Sant Esteve en El Canari, La Cuina de la Cèlia, pequeño restaurante del que había leído y visto maravillas y que, más tarde me enteré, regentan los padres de Iván, abuelos de la preciosa Júlia, de quien soy padrino consorte.
Lo cierto es que este post no haría falta, entre la crónica de Encantadísimo y este artículo firmado por 5 a Taula podrías formarte ya una opinión sobre lo que se cuece en El Canari, La Cuina de la Cèlia. Pero, por si acaso te faltan excusas para sentar tus posaderas en este refectorio, aquí te presto algunas: ensalada de brotes verdes con pimientos del piquillo rellenos de pollo en escabeche (una delicia), hatillo de pasta filo relleno de camembert (sencillo y exquisito), setas (sin más ni menos, excelentes), canelón de rostit (inconmensurable), cochinillo asado (un montón de horas a muy baja temperatura) acompañado de dados de membrillo, la madre de todos los rostits de pollo de corral (receta original de la abuela de Jaume, mitad masculina de El Canari, La cuina de la Cèlia).
Más motivos para viajar a Vilanova de Sau: Jaume y Cèlia sirvieron esto, y más, a una mesa de 20 comensales (tenían otras dos, de 5) sin cometer un sólo error. Todo estaba en su punto. Reto que a mi parecer no muchos restaurantes podrían apuntarse. La misma atención, me comentaron, prestan a la selección de ingredientes y a su cocina de temporada, que bien podría apuntarse la frase de Josep Plà: «la cuina és el paisatge posat a la cassola», la cocina es el paisaje puesto en la cazuela.
Ole con ole por Jaume, Cèlia y su Canari.
