Este es probablemente el pan más fácil que he hecho y, también, el que más estoy disfrutando. Mitad centeno y mitad trigo, algo de comino, sal y azúcar. Sin apenas amasado, inspirado en los panes suecos de Ibán.

No tenía masa madre, así que usé algo de levadura seca, calculo que 2 -3 gramos, lo que quedaba en un sobre. Panificar sin mirar medidas, improvisando, usando lo que tienes a mano, es un placer. Llevaba siglos sin hacer pan en casa, lo echaba en falta. Para ver la receta, clica en “Sigue Leyendo”.

Maridaje Sonoro: Bill Evans Trio – Monicas vals (descubierta a través de Ibán, como muchas otras cosas).

Pan a la Sueca

Ingredientes

  • 250 g. de harina de centeno integral.
  • 250 g. de harina de trigo de fuerza.
  • 350 g de agua (o más, acabé echando a ojo).
  • Azúcar moreno (un buen puñado, también lo medí a ojo. Sería buena idea sustituirlo por azúcar moscovado, que aporta más sabor).
  • Sal, una cucharada de postre.
  • 2 – 3 gramos de levadura seca.

Elaboración

  • Mezcla las harinas, la sal, el azúcar y la levadura.
  • Añade el agua y remueve hasta lograr una masa homogénea.
  • Deja reposar 30 – 40 minutos.
  • Humedece una superfície de trabajo con un poco de agua y amasa 5 minutos como sepas, el método que aparece en este vídeo alrededor del minuto 4 es fantástico.
  • Unta el interior de un molde de unos 25 cm con aceite de (por orden de preferencia) colza, girasol, oliva (en mi caso fue de oliva y quedó bien). Vierte dentro la masa. Alisa la parte de arriba con una espátula o rasqueta.
  • Deja que la masa fermente hasta alcanzar casi el doble de su volúmen o cuando presiones con el dedo su superfície y el retorno de la masa sea lento. Yo lo dejé fermentar casi 4 horas.
  • Introduce el pan en un horno precalentado a 250 ºC. Pasados 10 minutos baja la temperatura a 200 ºC. Veinte minutos más tarde, apaga el horno y pincha el pan con un cuchillo bien afilado o un alambre, si el metal sale limpio, retira; si, como en mi caso, aparecen trazas de masa cruda, déjalo reposar en el horno apagado hasta que lo pinches y el metal salga limpio.
  • Cuando lo saques del horno, deja enfriar el pan sobre una rejilla. El pan gana mucho si se deja reposar un día antes de comerlo. Yo, no pude esperar.