Diario gastronómico amateur

Botifarra Dolça

Publicado el 12/10/2011

En Catalunya hacer butifarra (fer botifarra, en catalán) equivale, coloquialmente, a hacer un corte de mangas. Si algo no nos gusta, doblamos el brazo mientras lo golpeamos simultáneamente con la mano contraria y exclamamos “Botifarra!”. Si el enfado es mayúsculo también podemos decir “Botifarra de pagès!”, butifarra de payés. Ignoro por qué la de payés es una butifarra más peyorativa.

Botifarra de pagès!

Esta de la imagen  no es una butifarra cualquiera ni es una butifarra peyorativa, todo lo contrario. Esta es una butifarra dulce, embutido típico del Empordà, aunque nosotros la compramos en  la carnicería Can Fanera de La Cellera de Ter, comarca de La Selva, establecimiento al que llegamos siguiendo un mapa encontrado en Farcint la faixa, un blog dedicado a la cultura castellera.

Muy recomendable, Can Fanera. A pesar del aspecto de supermercado, la definición que hacen del producto que venden se ajusta a la realidad: “Carns de prestigi i qualitat amb embotits de fabricació propia. Venta de tota mena de comestibles”, dicho en otro idioma, “Carnes de prestigio y calidad con embutidos de fabricación propia. Venta de toda clase de comestibles”, y es que la mejor carne es la carne prestigiosa.

Nos zampamos la butifarra cortada a rodajas y salteada lo justo, con unos macarrones que acompañamos también con sobrasada, pretendiendo emular los macarrones con sobrasada y chocolate blanco del Cata 1.81. Si no recuerdo mal, hace por lo menos 5 años que probé los del Cata 1.81, aquellos son mucho más sofisticados y los que comimos en casa, mucho más brutos, de pagés. Y sin querer faltar a nadie.

Dirección de Can Fanera.

Maridaje Sonoro: Micah P Hinson – Yard of Blonde Girls

 

 

 

Trucha nipónica

Publicado el 22/09/2011

El otro día me flipé un poco y decidí orientalizar nuestra cena. Estuve pensando en Adelf Morales, chef del Topik, faro barcelonés de la cocina de fusión catalano japonesa. Pensé que al ver el estropicio que estaba haciendo probablemente me habría atravesado merecidamente con un cebollero o  golpeado con una lecha hasta dejarme atontado.

Trucha Arcoiris. Bonito nombre.


A lo que iba, decidí orientalizar la cena y rasqué un poco de congelador, nevera y despensa. En el primero tenía una trucha arcoiris, pescado de sabor sutil, muy saludable y sostenible. En la nevera: espárragos. En la despensa: arroz, alga wakame, mirin y caldo de pescado en pastillas (sí, confieso). ¿Podía salir algo bueno de tal poti poti? Pues mira, aunque carezco de conocimientos sobre cocina oriental, la receta quedó curiosa y rica. Probablemente por casualidad.

La receta, después del clic.

Maridaje Sonoro:The Flaming Lips – Yoshimi Battles The Pink Robots Part 1

Lucky Peach

Publicado el 21/09/2011

Hace unas semanas, gracias a Abel, me enteré de la existencia de Lucky Peach y hace unos días él mismo me prestó un ejemplar. Fantástico. Lucky Peach reúne dos de mis pasiones, literatura y gastronomía, y, además, la edita McSweeneys, editorial del todopoderoso y omnipresente Dave Eggers, persona que admiro por múltiples motivos.

Un melocotón afortunado


Eggers es el autor de algunas de los libros que más me han gustado en los últimos años (Qué es el Qué, Una historia conmovedora, asombrosa y genial…). Además, ideó 826 Valencia, centro de escritura para niños y adolescentes camuflado de tienda pirata y gestionado por voluntarios.Por si eso no fuera suficiente, ha sido co-guionista de Donde Viven los Monstruos, dirigida por Spike Jonze, y de la muy divertida comedia sobre la educación de los hijos Away we Go. Bueno, es un tío incansable, vamos.

La marca de la casa es una atención primorosa a la edición y a los contenidos. Los artículos son brillantes; la encuadernación, un gusto; el diseño grafico espectacular… Lucky Peach tiene todo eso y más, por ejemplo, una serie de recetas curiosísimas con huevo o el rijoso diario de un viaje de David Chang por Japón. Además, honor patrio, se puede encontrar una receta de 1996 de Juan Mari Arzak.

Flor de Huevo, por Juan Mari Arzak (1996)

En fin, no soy un experto en publicaciones gastronómicas, pero da gusto ver revistas como esta o Fricote.